Fleurs d’Oranger, Sheldrake y Lutens

Christopher Sheldrake es un perfumista británico, hijo de un industrial que se dedicaba a la extracción de materias primas y a la química orgánica. Nacido en la India donde vivió hasta los 7 años cuando le llevaron a Londres para estudiar en un internado.
Gran parte de su carrera como perfumista se ha desarrollado en Francia trabajando durante la década de los setenta en Robertet. En 2005 empezó a trabajar en Chanel como director de investigación y desarrollo de la firma en la cual ya había trabajado en la década de los ochenta. Lo más fabuloso de su obra la ha desarrollado para Serge Lutens, creativo de Shiseido, firmando la mayor parte de la colección, creando perfumes orientalistas, exóticos y refinados, en los que las especias juegan un papel predominante.

Serge Lutens es un fotógrafo francés que trabajó para Vogue junto a fotógrafos como Richard Avedon y Guy Bourdin. En 1967 colabora en la sección de maquillaje de Christian Dior innovando el estilo hacia colores pálidos y ojos ahumados. Exposiciones y alguna película orientan su carrera hasta que en 1992 crea para Shiseido Feminite du Bois, perfume que marca un hito en su carrera y en la historia de la perfumería al utilizar una nota hasta entonces aplicada sólo en perfumes masculinos en una fragancia femenina. La influencia oriental en su obra es cada vez mayor. Al crear su propia firma en 2000 este estilo señoreará sobre el conjunto de su colección.

De una sobriedad hermosa y elegante, la inocente y sugerente pureza de las flores del naranjo y su dulce y meloso perfume son de una gran belleza para quienes gustan de los perfumes con flores blancas. Fleurs d’Oranger, obra de 1995, contiene una dosis altamente densificada de ellas.
En la salida hay esencia de flores de azahar, neroli, que conforman un acorde floral, verde y oleoso y un poco amargo con las especias, nuez moscada y comino. Es probable que también lleve absoluto de naranja, obtenido de la extracción con solventes de las flores del naranjo. Se funde en las notas medias con jazmín, en el que resalta el aspecto indólico y narcótico, ligeramente glaseado. Sigue con la nota verde, posiblemente el hilo conductor de este perfume, consiguiendo mantenerse fresco y no ensuciase a pesar de las notas de comino y nuez moscada, y otras especias como albahaca o anís, que ayudaran a reafirmar, resultando un conjunto ligeramente cremoso pero sobretodo meloso y verde. La carnalidad del nardo da consistencia y un matiz ceroso al conjunto para alejarse de la livianidad que podría tener, sin dejar de ser sutil y delicado. La cualidad de miel se va apagando y los indoles van destacando con más intensidad.
Las semillas de abelmosco, procedentes de una planta conocida como hierba almizclera, aporta una suavidad sedosa. Estas se empiezan a notar durante la fase media y llevan el perfume hacia un largo final en el que estos dominan sobre un delicado recuerdo de neroli en el que aprecio un pequeño acento de vainilla.
Fleurs d’Oranger es un perfume en el que ciertos aspectos que pueden parecer contradictorios se presentan coherentes. El neroli, con su rasgo verde es aquí oleoso sin perder frescura. El jazmín, que suele tener una faceta muy animal, se mantiene fresco y limpio. Y la carnalidad del nardo no resulta erótica. Que lo sea o no, que Fleurs d’Oranger sea sobrio o que sea sexy va a depender más que del perfume mismo, de la actitud de la persona que lo utilice.

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4 respuestas a Fleurs d’Oranger, Sheldrake y Lutens

  1. Con este perfume me pasa algo raro. Durante años no lo he aguantado en mi piel, se tornaba pesado y demasiado indólico, narcotizante, a pesar de que la salida me gustaba. El año pasado, en un viaje a valencia, lo probé en el pelo, y que maravilla! Olía exactamente igual que en algunas calles con los naranjos en flor. Lo usé durante toda la primavera, y ahora me vuelve a parecer pesado. A ver que tal me parece la próxima primavera….

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  2. Ah, como curiosidad, a mi hermana le parece pestilente

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  3. A cada uno nos sienta bien y nos apetece usar determinados perfumes en estaciones concretas.
    Se trata de eso, de sentirse cómodo con ellos. Por suerte la variedad es tanta que hay para todos los gustos así que tu hermana encontrará también algo que le vaya a ella. 😉

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  4. Pingback: Perfumando a Anna Netrebko | En estado líquido

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