Tras L’heure Bleue surge otra hora gloriosa: Tuberéuse

Tuberéuse de Mona di Orio es un Eau de Parfum de la colección Les Nombres d’Or lanzado en 2011.
Existen muchos perfumes con el tema central del nardo como eje de la composición. En general hacen pensar en una diva en traje de noche, caprichosa, erotizada y erotizante dispuesta a castigar a quienes se acerquen a ella con la indiferencia y vanidad de quien se cree el centro del Universo. Tuberéuse por el contrario es un perfume con el que se puede salir temprano de casa para ir a trabajar sin ofender a nadie con su presencia. Por si solo esto es ya un  logro más de Mona di Orio y la manera de hacer a la que nos tenía acostumbrados, dinamitando nuestras ideas preconcebidas acerca de un material y llevándolo lejos de los lugares compartidos en el imaginario colectivo.
El nardo es el paradigma de la seducción. Esta nota cálida y sensual, carnal y etérea, es producto de la floración de una planta bulbosa: Polianthes Tuberosa. El olor es parecido al de otras flores blancas como narcisos, gardenias, jazmín, flor de azhar o de la dama de noche. Son olores narcóticos, envolventes, de una dulzura sedosa, unas más melosas, otras más densas que se expanden pesadamente; olores capaces de llenar el espacio de algo en aparencia tangible. Y también indólicos, con matices fecales que hacen contrastes realzando aun con más fuerza la belleza de los aspectos delicados y sugerentes de pureza del nardo, llenos de sombra y luz.
A diferencia de estas flores diurnas, excepto la dama de noche, el olor del nardo sólo emana tras la caida del sol, en la temporada de floración que se produce a finales de la primavera, cuando atisbos del calor que va a llegar en verano llenan de calidez el ambiente su olor. La hora azul que retrata el perfume de Guerlain L’Heure Bleue ya ha caido, efecto más apreciable en esta época del año por el declinar más lento de la luz. Es en ese momento cuando comienzan a lanzar su hipnótico olor provocando una sensación que puede llegar a ser asfixiante para quienes no disfruten de ella.

En la salida, tras breves instantes en el que el perfume muestra unas notas dulces y cremosas que desaparecen al momento, la pimienta rosa y la bergamota aportan a Tuberéuse un caracter chispeante, desbordante de alegria y ligereza que permite apreciar que esta composición no va a ser pesada y rutilante sino ligera, con el cuerpo suficiente para estar presente de manera contundente, no evasiva, llena de fuerza, con una presencia ineludible. Los rasgos verdes de la bergamota se hacen muy evidentes quedando relegado el aspecto más floral de esta por el nardo que más y más se va imponiendo en la composición.
Aprecio el nardo desde el primer momento y al estar construido el perfume como un soliflor se va a sentir hasta la última fase de la evaporación, manteniedo si cabe el aspecto más fresco y verde de éste. A los pocos minutos, entre las capas difuminadas, noto algo que interpreto como un homenaje a L’Heure Bleue de Guerlain.
Un efecto espectacular para testimoniar el gran conocimiento del oficio que tenía Mona di Orio es conseguir la sensación de calor irradiada por Tuberéuse.
La evolución continua y ahora la presencia del nardo, represetado en el momento en que empieza a emanar su olor, cuando aun es fresco, ya que a medida que avanza la noche su olor se volverá mas animálico, es sorprendentemente espectacular por su nitidez. El perfume parece levitar al contrario  que Nuit Noire, fragancia que parece fundirse con la propia piel. Un aspecto cremoso redondeado por suaves acentos de coco nos anuncian el inicio la fase final, ya sí asentado sobre la piel el nardo se mantiene fresco, casi mentolado o anisado. El cashmeran, un producto de síntesis que sugiere maderas, apenas perceptible, junto al benzoino le da una calidad ligeramente endulzada sin destacar los recuerdos de vainilla que tiene y que comparte con el heliotropo, un aporte extra de calidez balsámica.
Hay algo en Tuberéuse que me hace pensar en Carnation, otro perfume de Mona di Orio.

Para que os hagais una idea de como huele el nardo, de cuan bello es y cuan bello es este perfume, no hay más que recordar la importancia de esta flor en la poesía de Federico Garcia Lorca. La menciona  con tanta frecuencia que  hace algunos años planté unos bulbos para saber de qué hablaba el poeta.

Me ha costado mucho escribir acerca de Tuberéuse. Siendo uno de mis favoritos de la Maison Mona di Orio, cuando lo he usado lo he hecho despojada del sentido crítico necesario para pensar en como está construido, que componentes lleva; la emoción ha superado el deseo de comprender y analizar este perfume, ha sido sólo sentir placer y posponer la escritura de una entrada de la  que temo que refleje de mi más de lo que deseo. Uno siempre habla de si mismo en el fondo, pues nuestras palabras desnudan lo que somos, lo que pensamos, lo que sentimos, cuanto nos conocemos a nosotros mismos y cuanto ignoramos de nosotros como individuos.

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2 respuestas a Tras L’heure Bleue surge otra hora gloriosa: Tuberéuse

  1. He visto que ahora permiten pedir muestras en la web de mona di orio. Me apunto este perfume para la lista.
    En las ciudades cada vez es mas dificil oler distintas flores, hay una monotonia en plantas absoluta, estoy por plantar mimosas y galan de noche por las aceras
    Saludos,
    Pilar

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